La rápida expansión de la industria de la inteligencia artificial (IA) está generando preocupaciones de que su crecimiento pueda estar impulsado por un bucle financiero autosostenible en lugar de una productividad económica genuina. Análisis recientes sugieren que el capital de inversión está circulando dentro del sector, inflando artificialmente las valoraciones y oscureciendo la sostenibilidad de los ingresos subyacentes.
La Web Interconectada
En el centro de esta dinámica está Nvidia, un gigante de los semiconductores cuyos chips son esenciales para el desarrollo de la IA. La empresa no sólo vende hardware; está profundamente enredado en la estructura financiera del ecosistema de IA. Nvidia invierte en nuevas empresas de inteligencia artificial como OpenAI, que luego compran chips de Nvidia, creando un flujo de ingresos de circuito cerrado. Esta inversión bidireccional se extiende más allá: CoreWeave, una empresa de centros de datos en la nube, compra los chips de Nvidia y simultáneamente invierte en la propia Nvidia.
Esta intrincada red se asemeja a las complejidades financieras que precedieron a la crisis de 2008: una densa red de interdependencias que son difíciles de descifrar. El gran volumen de relaciones hace que sea difícil determinar si los modelos de negocio subyacentes son viables o simplemente están respaldados por una inyección continua de capital.
Ecos de la burbuja de las puntocom
La situación actual guarda similitudes con el boom de las puntocom de finales de los años 1990. En aquel entonces, empresas como Yahoo y Cisco parecían sólidas debido a los ingresos reales, pero su crecimiento dependía en gran medida de que las OPI financiaran más gastos en publicidad (Yahoo) o equipos (Cisco). Cuando el mercado de OPI se enfrió, estas empresas sufrieron a medida que sus inflados flujos de ingresos se evaporaban.
Hoy en día, Nvidia y otras empresas relacionadas con la IA demuestran ingresos y ganancias genuinos. Sin embargo, la pregunta sigue siendo: ¿cuánto de estos ingresos es sustentable y no simplemente capital reciclado? Si el crecimiento del auge de la IA depende del apoyo continuo del mercado financiero, un retroceso en la inversión podría desencadenar un colapso en la rentabilidad aparente.
La economía de las vibraciones
El gráfico descrito en la fuente original es una representación visual de esta interconexión, descrita más como una “vibración” que como un conjunto de datos fácil de analizar. Esto sugiere que la claridad no es el punto; la complejidad misma es parte del problema. La red de relaciones oscurece la actividad económica real, lo que dificulta la evaluación de la sostenibilidad a largo plazo.
El riesgo real es que el aparente éxito del auge de la IA se base en una financiarización en lugar de un valor económico duradero.
La preocupación no es necesariamente que Nvidia u otros actores importantes sean fraudulentos; es que sus valoraciones pueden estar infladas por un flujo circular de dinero, haciendo que todo el sistema sea vulnerable a shocks externos. Esto plantea preguntas críticas sobre la verdadera salud de la industria de la IA y si su crecimiento puede perdurar más allá del actual ciclo de inversión.





























