La administración Biden ha vuelto a suspender la aprobación de al menos 6 gigavatios (GW) de proyectos eólicos marinos a lo largo de la costa este, citando posibles riesgos para la seguridad nacional relacionados con la interferencia de los radares. Esta medida afecta a importantes desarrollos, incluidos Revolution Wind, Coastal Virginia Offshore Wind, Vineyard Wind, Empire Wind y Sunrise Wind, que en conjunto representan una parte sustancial de la capacidad de energía limpia planificada.
El motivo del retraso
El Departamento del Interior justificó la pausa haciendo referencia a informes gubernamentales clasificados y no clasificados, alegando que las turbinas eólicas representan una amenaza creciente para los sistemas de radar utilizados para aplicaciones civiles y de defensa. Específicamente, las palas giratorias de las turbinas crean una firma Doppler compleja que puede interferir con la detección del radar, lo que dificulta el seguimiento de amenazas potenciales.
Este no es un tema nuevo. Las preocupaciones sobre la interferencia del radar se han discutido durante más de una década. El Departamento de Energía publicó un informe en febrero de 2024 reconociendo el desafío pero también destacando los esfuerzos de mitigación en curso. Sin embargo, el gobierno afirma que las tecnologías actuales no han resuelto completamente el problema, dejando vulnerables las funciones críticas del radar.
Por qué es importante la interferencia del radar
Los sistemas de radar son esenciales para la seguridad nacional y rastrean todo, desde aviones hasta lanzamientos de misiles. Las turbinas eólicas, en particular los proyectos marinos a gran escala, pueden alterar estos sistemas al crear señales falsas o enmascarar objetivos reales.
El desafío reside en el movimiento de las palas de las turbinas, que cambian constantemente de posición con respecto a las estaciones de radar. Esto crea una señal fluctuante que puede imitar el movimiento de otros objetos, lo que podría provocar una identificación errónea.
Estrategias de mitigación ya implementadas
A pesar de las preocupaciones del gobierno, los expertos dicen que la interferencia de los radares es manejable. Las soluciones incluyen:
- Algoritmos de procesamiento adaptativo: Los sistemas pueden aprender a filtrar las señales generadas por turbinas utilizando técnicas como el procesamiento adaptativo espacio-temporal, similar a los auriculares con cancelación de ruido.
- Ubicación estratégica: Los parques eólicos se pueden diseñar para evitar la línea de visión directa con instalaciones de radar críticas.
- Investigación en curso: La industria eólica y las agencias gubernamentales han estado colaborando durante años para perfeccionar las tecnologías de mitigación.
El informe del Departamento de Energía de 2024 confirma que estos esfuerzos han permitido que el despliegue de energía eólica continúe sin interrupciones significativas en las operaciones de radar.
El panorama más amplio
Este último retraso pone de relieve una tensión recurrente entre el desarrollo de energía limpia y las prioridades de seguridad nacional. Si bien la administración insiste en que está abordando preocupaciones legítimas, los críticos argumentan que la medida tiene motivaciones políticas. La pausa podría desacelerar aún más la industria eólica marina de EE. UU., que ya enfrenta obstáculos en materia de permisos y desafíos en la cadena de suministro.
Las acciones de la administración Biden plantean dudas sobre su compromiso de acelerar las transiciones a energías limpias y al mismo tiempo salvaguardar los intereses de seguridad nacional.
Las implicaciones a largo plazo siguen sin estar claras, pero es evidente que encontrar un equilibrio entre estas prioridades en competencia requerirá una colaboración continua entre el gobierno, la industria y los investigadores.


























