Sony, un nombre sinónimo de tecnología de televisión de alta gama, ha formado una empresa conjunta con TCL para fabricar sus televisores Bravia y productos de audio para el hogar. Este movimiento, si bien sorprende a algunos fanáticos de toda la vida, es un paso lógico en un mercado donde Sony ha dependido durante mucho tiempo de la fabricación externa de sus componentes principales. Durante décadas, Sony ha sido líder en procesamiento de imágenes, pero no necesariamente en producción de paneles; La dependencia de la empresa de fabricantes externos de paneles LCD y OLED se remonta a principios de la década de 2000 con la empresa conjunta S-LCD con Samsung.
El cambio en la fabricación
En la nueva asociación, TCL adquirirá una participación mayoritaria del 51% en la empresa conjunta, lo que significa que el fabricante chino dictará en gran medida las decisiones de producción. Si bien esto puede generar preocupación entre los leales, la realidad es que Sony no ha producido televisores de forma independiente de principio a fin durante años. TCL, por otro lado, posee sus instalaciones de fabricación de paneles y redes de distribución, lo que lo convierte en un socio eficiente y rentable. Esta colaboración refleja tendencias pasadas de la industria, donde marcas como Sharp, Pioneer y Toshiba abandonaron el mercado estadounidense y otorgaron licencias de sus nombres a fabricantes más baratos.
Contexto histórico
El dominio de Sony en el mercado de la televisión ha evolucionado desde los días de los televisores CRT Trinitron en los años 1980 y 1990. Si bien Sony mantuvo una fuerte identidad de marca gracias a su procesamiento de imágenes superior, la transición a la tecnología LCD la obligó a depender de proveedores externos de paneles. La fortaleza del yen japonés también hace que competir en el mercado mundial de televisores sea un desafío para los fabricantes japoneses. Esta asociación no es un evento aislado sino parte de una tendencia más amplia de marcas que se adaptan a las realidades del mercado.
Perspectivas futuras
A pesar del cambio en el control de fabricación, Sony mantendrá la supervisión del diseño y la producción, asegurando que su producto característico siga siendo de alta calidad. Las capacidades de TCL, incluido su reciente desarrollo de televisores con retroiluminación RGB, probablemente influirán en los futuros modelos Sony Bravia. La empresa conjunta, que se prevé que esté en pleno funcionamiento para 2027, permitirá a Sony mantener el prestigio de su marca y al mismo tiempo aprovechar la eficiencia de fabricación de TCL.
Esta colaboración no es la “muerte” de Sony, sino más bien un movimiento estratégico para asegurar su continua relevancia en un mercado competitivo. La empresa seguirá aprovechando el reconocimiento de su marca y su experiencia tecnológica mientras racionaliza la producción a través de un socio establecido.
La asociación garantiza la presencia duradera de Sony en el mercado de la televisión en los años venideros. Así como los “Boomers” han preferido durante mucho tiempo a Sony, las generaciones futuras pueden continuar esa tendencia, incluso si los paneles se fabrican en otros lugares.
