La carrera por implementar robotaxis autónomos se está acelerando, con Waymo a la cabeza y competidores como Tesla y Zoox ganando terreno. Anuncios recientes indican que el cambio tan esperado en la forma en que las personas se mueven por las ciudades puede estar más cerca de lo que muchos creen. Pero, ¿qué tan cerca está “cerca”? ¿Y qué hará falta para que los robotaxis alcancen un punto de adopción masiva?
La expansión está en marcha: ciudades en el radar
Waymo está expandiendo agresivamente su servicio comercial de robotaxi, que ahora opera en Atlanta, Austin, Los Ángeles, Phoenix y San Francisco. La compañía ha presentado planes para implementarse en Minneapolis, Nueva Orleans y Tampa el próximo año, con implementaciones adicionales en Dallas, Denver, Detroit, Houston, Las Vegas, Miami, Nashville, Orlando, San Antonio, San Diego, Seattle y Washington, D.C. para 2026. La expansión internacional también está en el horizonte, comenzando con Londres y Tokio.
Mientras tanto, Tesla obtuvo un permiso de transporte privado en Arizona, eliminando el último obstáculo regulatorio para lanzar su propio servicio de robotaxi allí. Zoox ya está probando sus vehículos personalizados con el público en San Francisco a través de un programa de usuarios anticipados.
Las piezas que faltan: geografía, competencia y efectos en los ecosistemas
A pesar de estos avances, la adopción masiva no es inminente. Para que los robotaxis realmente despeguen, deben alinearse tres factores:
- Geografía: La saturación en ciudades tecnológicas como San Francisco es importante, pero el punto de inflexión llegará cuando los robotaxis se vuelvan comunes en áreas densamente pobladas del sureste, la costa este y el medio oeste. Estas regiones representan un impacto social más amplio.
- Competencia: Un panorama competitivo reducirá los precios, fomentará la innovación y ofrecerá diversos modelos de negocios, haciendo que los robotaxis sean más accesibles y atractivos para los consumidores.
- Desbordamiento del ecosistema: El verdadero catalizador será el surgimiento de nuevas empresas y negocios construidos en torno a robotaxis. Esto incluye empresas relacionadas con servicios y empresas como Point One Navigation, que proporciona la tecnología de ubicación precisa necesaria para una operación segura.
Aguas turbulentas: el tractor Monarch al borde del abismo
No todas las empresas de vehículos autónomos están prosperando. La startup de tractores eléctricos Monarch Tractor se enfrenta al colapso financiero, con memorandos internos que sugieren posibles despidos de más de 100 empleados o incluso un cierre total. A pesar de recaudar 220 millones de dólares, la empresa está luchando por superar problemas legales (una demanda que alega un funcionamiento autónomo defectuoso) y ejecutar su plan de reestructuración.
Financiamiento y asociaciones: el flujo de capital
A pesar de las dificultades de Monarch, la inversión continúa llegando al espacio más amplio de los vehículos autónomos:
- Autonomy, la empresa de suscripción de vehículos eléctricos, obtuvo 25 millones de dólares en financiación para expandirse más allá de los vehículos Tesla.
- La startup de carga alemana Pionix recaudó 8 millones de euros en financiación inicial.
- Point One Navigation obtuvo 35 millones de dólares en financiación Serie C, valorando la empresa en 230 millones de dólares.
- La empresa japonesa de tecnología de conducción autónoma Turing recaudó 97,7 millones de dólares en capital y deuda.
- La startup de clasificación de aluminio Sortera recaudó 45 millones de dólares en capital y deuda combinados.
Otros desarrollos notables
- Ford se integró con Amazon Autos para ofrecer venta y financiación de vehículos en línea.
- Google está reemplazando el Asistente de Google con Gemini en Android Auto.
- Joby Aviation está demandando a Archer Aviation por presunto robo de secretos comerciales.
- Pony.ai se está asociando con fabricantes chinos para el despliegue de camiones autónomos en 2026.
El futuro del transporte urbano está cada vez más automatizado. Si bien persisten los desafíos, el impulso detrás de los robotaxis sugiere que el punto de inflexión (cuando cambien fundamentalmente la forma en que las personas se mueven del punto A al punto B) está más cerca de lo que muchos creen. La convergencia de la expansión geográfica, la presión competitiva y el crecimiento de los ecosistemas determinará en última instancia cuándo se producirá ese cambio.
