Instacart pone fin a los experimentos de precios en medio de una reacción pública

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Instacart ha anunciado que detendrá las controvertidas pruebas de precios en su plataforma, luego de un creciente escrutinio por parte de grupos de defensa del consumidor, legisladores y reguladores. La medida se produce después de que una investigación de Consumer Reports revelara que los experimentos de fijación de precios basados ​​en inteligencia artificial de la compañía pueden haber estado inflando las facturas de comestibles para algunos usuarios.

La controversia: precios variables para artículos idénticos

El estudio de Consumer Reports encontró que las pruebas de Instacart implicaban mostrar diferentes precios para los mismos productos a diferentes clientes, a veces con diferencias de hasta un 23%. Esta variación podría equivaler a un aumento anual de $1,200 en gastos de comestibles para las familias afectadas. Las pruebas fueron posibles después de que Instacart adquiriera Eversight, una empresa de precios de inteligencia artificial, en 2022. Luego, la empresa ofreció esta tecnología a los minoristas para “optimizar” los precios.

Esto es importante porque destaca cómo se pueden utilizar algoritmos para extraer el máximo de ingresos de los consumidores, incluso si eso significa que diferentes personas pagan cantidades diferentes por los mismos bienes. Si bien Instacart inicialmente negó la práctica como dinámica o de vigilancia de precios, enmarcándola como simples pruebas A/B, la presión pública resultó demasiado fuerte.

Acción legislativa y regulatoria

El tema atrajo la atención inmediata de los legisladores: el senador Rubén Gallego presentó un proyecto de ley para frenar los precios de “vigilancia” y la representante Angie Craig exigió respuestas de Instacart. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, también presionó a la Comisión Federal de Comercio (FTC) para que investigara, citando las conclusiones de Consumer Reports.

La acción de la FTC es fundamental porque sugiere que los reguladores son cada vez más conscientes de cómo las empresas de tecnología pueden explotar las estructuras de precios. Apenas unos días antes del anuncio de Instacart, la FTC llegó a un acuerdo de 60 millones de dólares con la empresa por prácticas engañosas, incluida publicidad falsa de “entrega gratuita” y condiciones de membresía no reveladas.

Respuesta de Instacart e implicaciones futuras

Instacart sostiene que las pruebas no pretendían ser dinámicas o de vigilancia de precios, alegando que eran experimentos aleatorios. Sin embargo, reconoce que las pruebas “no dieron en el blanco” para algunos clientes. Como resultado, pondrá fin a todas las pruebas de precios de los artículos y evitará que los minoristas utilicen la tecnología Eversight en su plataforma.

Esto significa que los compradores en la misma tienda, que compren los mismos artículos al mismo tiempo, ahora verán el mismo precio.

“Entendemos que las pruebas que realizamos con un pequeño número de socios minoristas que dieron como resultado diferentes precios para el mismo artículo en la misma tienda no dieron en el blanco para algunos clientes”, afirmó Instacart en una publicación de blog.

Las implicaciones a largo plazo de este caso son claras: las empresas se ven obligadas a reevaluar sus estrategias de fijación de precios bajo escrutinio. Si bien Instacart niega haber actuado mal, la reacción pública y la presión regulatoria muestran que los consumidores y los legisladores están prestando más atención a cómo los precios impulsados ​​por la IA afectan sus billeteras.