La adopción de la Inteligencia Artificial por parte de Hollywood está evolucionando más allá de la simple generación de imágenes o videos. La próxima ola no se trata de reemplazar a los cineastas, sino de empoderarlos con herramientas de inteligencia artificial altamente personalizadas diseñadas para agilizar la producción, reducir costos y mantener el control creativo. Este cambio está impulsado por una nueva generación de modelos generativos, creados no para resultados genéricos, sino para necesidades específicas del proyecto y la seguridad de los derechos de autor.
La apuesta de Netflix de 600 millones de dólares por la IA
La semana pasada, Netflix adquirió InterPositive, una startup de inteligencia artificial fundada por Ben Affleck, en un acuerdo por valor de hasta 600 millones de dólares. Si bien Netflix ha experimentado anteriormente con IA generativa, esta adquisición señala un compromiso fundamental para integrar la tecnología en su negocio principal.
El enfoque de InterPositive se centra en entrenar modelos de IA con “conjuntos de datos patentados” capturados en entornos de producción controlados, que reflejan el vocabulario y los flujos de trabajo cinematográficos del mundo real. No se trata de reemplazar directores; se trata de darles herramientas para perfeccionar las escenas: ajustar la iluminación, eliminar elementos no deseados o reemplazar fondos con una precisión sin precedentes.
Affleck explica que la atención se centra en “técnicas, más que actuaciones”, creando herramientas que los artistas puedan controlar y de las que puedan beneficiarse.
El auge de la IA específica para proyectos
La innovación clave es la personalización. Los cineastas pueden entrenar los modelos de InterPositive en sus propios metraje en progreso (diarios), creando versiones adaptadas a la estética y los requisitos de un proyecto específico. Esto elimina la necesidad de resultados de IA amplios y poco confiables, y en su lugar proporciona herramientas que coinciden con la visión del cineasta.
Sin embargo, este enfoque se basa en conjuntos de datos sólidos y estándares consistentes, un desafío dada la naturaleza subjetiva de la realización cinematográfica.
Asteria: IA para la coherencia artística
InterPositive no está solo. Asteria, otro estudio avanzado en inteligencia artificial, está siguiendo un modelo similar con un enfoque en generar elementos artísticos consistentes. Su producto estrella se entrena en conjuntos de datos con licencia, lo que garantiza el cumplimiento legal y al mismo tiempo permite a los cineastas crear personajes y fondos completamente realizados con una estética unificada.
El enfoque “ético” de Asteria (utilizar únicamente material con licencia) contrasta con las preocupaciones más amplias sobre la infracción de derechos de autor en el contenido generado por IA. Pero ambas empresas comparten un objetivo común: acelerar los plazos de producción y reducir costos.
El cambio de la industria
La reciente asociación de Adobe con estudios para desarrollar modelos “IP seguros” ilustra aún más esta tendencia de la industria. La pregunta sigue siendo: ¿cómo se beneficiarán los artistas humanos? Si bien los estudios se beneficiarán del aumento de la eficiencia y las ganancias, el impacto en los trabajadores creativos sigue siendo incierto.
La retórica del “empoderamiento” a menudo carece de detalles concretos. Hasta que estas empresas de IA demuestren cómo sus herramientas mejorarán realmente las condiciones laborales y la remuneración de los artistas, el escepticismo está justificado.
En última instancia, el futuro del cine está cambiando hacia soluciones de IA personalizadas, pero los verdaderos beneficiarios de este cambio aún están por verse.
